La construcción
discontinua
Una obra es una construcción histórica porque está sujeta a las circunstancias –el tiempo y el espacio– que la hacen perceptible. Ella arroja como saldo un autor (quien a su vez es otra construcción) pero presupone antes que nada un lector, que es el principal percipiente y que hunde momentáneamente sus raíces en su propia temporalidad dándole una profundidad diacrónica. En La construcción discontinua, notas para una lectura… Coral Pérez Gómez, a través de su investigación, ha extraído, configurándolo así, un autor perdido de entresiglos, sometido a la dispersión y fragmentariedad de la época y de su misma escritura. Formado bajo la filosofía de su padre, Juan Calzadilla (1930-2025), quien veía en el vanguardismo una necesaria fase pedagógica, este autor ha circulado por todos los géneros con la flexibilidad de la parodia y la ironía, como sabiendo que todo escrito será una ridiculez al cabo del tiempo, pero también una grave reliquia que nos agobia de responsabilidad hacia la vida, haciéndonos los dueños de una huella. Es esta huella la que la ensayista e investigadora ha intentado trazar evolutivamente a través de la poesía, la narrativa y el ensayo de un autor, de quien lo menos que se puede decir –y lo más– es que constituye una originalidad dentro de la literatura venezolana.
